Miro el reloj, son las 8:43 a.m., me dispongo a abrir la puerta de la clase de la universidad ataviado con mi chándal del Atlético de Madrid, esperando ver alguna reacción de rechazo de algún madridista nada más entrar……la sola sensación de que con mi presencia y la de mi atuendo pueda crear cierta tensión en los madridistas es una de las mejores ventajas de ser colchonero.
Y más tras un día como el de ayer. Sí, estoy hablando del partido de ida de las semifinales de la champions, ese partido que divide a toda España. No me gusta hacer leña del árbol caído, simplemente lo menciono. Entro a clase, la gente me mira, no sé si por llegar tarde o por ver a alguien con el escudo del Atlético de Madrid, cuando lo normal seria ver el escudo del Barca y colores azules y rojos por todos los sitios, pero es lo que tenemos los del Atlético, que por alguna causa de fuerza mayor siempre tenemos que llamar la atención.
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